Corría el año 2001, era de conocimiento público que el ex presidente de la República del Perú, Dr. Alan García Pérez retornaba al país luego de varios años de ausencia, justo después de haber prescrito las acusaciones que le impedían ingresar. Su retorno - no se puede negar - fue apoteósico. Un gigantesco mitin en la plaza San Martín organizado por la cúpula aprista, fue el trampolín de su retorno a las lides políticas electorales. En el clímax del evento, en un discurso catalogado por muchos como excepcional, García parafraseo a Pedro Calderón de la Barca con extractos de su obra “La vida es sueño”, el resultado: un orgasmo total.
En esa época, el genial caricaturista Carlos Roose Silva “Crose” o “Crocheto” (si la memoria no me falla), realizó una estupenda representación del político, en la que se lo observa ávido de comer más “cholo”, como – desde su perspectiva - ya había ocurrido en su primer gobierno. El mensaje del dibujo me pareció tan contundente que se me ocurrió redibujarlo a escala y agregarle color (el dibujo de Crose era a tinta negra) y además tuve el atrevimiento de firmarlo como si de mi autoría se tratase. El asunto es que conserve el dibujo durante más de 10 años - tal vez esperando este momento – y lo expongo por dos motivos, el primero para dar crédito al octogenario Crose por su talento, y el segundo, para graficar el actual (y pasado) momento político y proyectarnos al futuro.
El Dr. Alan García Pérez culmina su segundo gobierno, sin las prisas y disgustos del primero, pero si con una gran inconformidad por parte del pueblo peruano. No fue suficiente que el país haya crecido de forma envidiable en términos macroeconómicos, siempre quedó la terrible sensación de que su hambre de “cholo” quedó insatisfecha. Esto se puso de manifiesto repetidas veces a lo largo de su segundo periodo en temas relacionados a comunidades rurales (campesinas o nativas), el manejo de los conflictos sociales y temas afines, a través de sus palabras, de sus escritos y obviamente de sus actos.
Se habla de la posibilidad de que el Dr. García pueda tentar la presidencia el año 2016, y aunque en estos últimos días él haya desestimado esto, no sería raro que llegado el momento, la fiebre del poder lo embargue nuevamente y cambie de parecer. Si es que esto fuera el caso, Crose o algún discípulo suyo podría volver a redibujar esta caricatura agregando al personaje principal varios (muchos) kilos y canas.
